Hace cuatro años, Margarita Ancacoy fue asesinada en el trayecto desde su casa hacía su lugar de trabajo, la Universidad de Chile. Cuatro años después, la Universidad se niega a responsabilizarse por su muerte ni a mejorar las condiciones laborales que llevaron a Margarita a tener que entrar a las 5:30 am. a su turno de trabajo, sin locomoción colectiva ni transporte disponible. Debido a esto, Los funcionarios y estudiantes de la Universidad de Chile inician una pequeña rebelión en contra de sus autoridades en una movilización que poco a poco se ha ido tomando los espacios de las distintas facultades. Una llama que enciende la pradera.