De repente llegó Marzo con una estación que nos invitaba a prepararnos para resurgir lo nuevo. Meses de preparar nuestras pieles para dar la bienvenida al color, a la alegría a la estación que muchos teniamos que preparar nuestras vacaciones, terracitas ,cervecitas….
Nuestro pelo se preparaba para un ciclo nuevo que invitaba a la alegria. De repente un virus que no hace falta mencionar nos para en seco y cambia algo en nuestras vidas.
Esa piel que siempre recibe información y nos protege tenia previsto relajarse y es entonces cuando recibe información de alerta y prepara a todo su ejercito para un ataque ante el que no sabe como actuar.