“Entre Olmos y Maipú, de mi Córdoba querida, hay justito en esa esquina, el barcito Bon que Bon. Donde nacen ilusiones con sonidos musicales, y un cuarteto tocará en los bailes populares…”, así comienza el tema compuesto por Aldo Kustin que La Mona Jiménez, a través de su icónica interpretación pusiese en el acervo del cuarteto la figura del reconocido bar cordobés.
Fundado en 1974 el reducto congregó durante años al mundo cuartetero que visitaba la antigua sede de la radio LV2. Poseer unos de los pocos teléfonos de la zona lo convirtió en la oficina eventual en el que se tejían las internas profundas del género, se sellaban las contrataciones, se cocinaban los contratos y se llevaban adelante extensas tertulias entre colegas.