Tanto la separación como el miedo son creaciones falsas que tienen que deshacerse a fin de que se pueda restaurar el templo y abrir el altar para que reciba la Expiación.
I. Los orígenes de la separación. Todo miedo se reduce, en última instancia, a la básica percepción errónea de que tienes la capacidad de usurpar el poder de Dios.
Las necesidades surgen debido únicamente a que tú te priva a ti mismo. Actúas de acuerdo con el orden particular de necesidades que tú mismo estableces. Esto a su vez depende de la percepción que tienes de lo que eres.