Un alma en Cristo https://unalmaencristo.my.canva.site/redessociales 🎧 Audio 91 📘 Libro I Un alma en Cristo 4 de mayo de 1986 𝗟𝗮 𝗚𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮 𝗵𝗮𝗰𝗲 𝗺𝗮𝗿𝗮𝘃𝗶𝗹𝗹𝗮𝘀 𝗲𝗻 𝗹𝗮𝘀 𝗮𝗹𝗺𝗮𝘀. 𝗘𝗹 𝗮𝗺𝗼𝗿 𝗼𝗯𝗿𝗮 𝗺𝗶𝗹𝗮𝗴𝗿𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗿𝗮𝘇𝗼𝗻𝗲𝘀, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗻𝗼 𝗵𝗮𝘆 𝗚𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮 𝗺á𝘀 𝘀𝘂𝗯𝗹𝗶𝗺𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗮 𝘃𝗼𝗹𝘂𝗻𝘁𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗶𝗿 𝗮 𝘀𝘂 𝗖𝗿𝗲𝗮𝗱𝗼𝗿. Cuando el alma, sedienta de amor, busca a su alrededor la sublimidad de la pureza Divina y el amor encendido y lleno de sacrificio de un Dios, que se ofrece y seguirá ofreciéndose en los altares hasta el fin de los tiempos, no cabe duda que lo encuentra, porque Yo estoy a la puerta de su corazón esperando, buscando el momento de entrar y aposentarme en él.
No cabe decir cuán grande es la alegría de esa alma que, sorprendida, primero balbucea como un niño que aprende a andar, para afianzarse después y, cogida de mi mano, caminar con firmeza, con fuerza y rectitud a lo largo de su vida. 𝗘𝗹 𝘃𝗮𝗹𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝘀𝗼𝗹𝗮 𝗮𝗹𝗺𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝘁ú 𝗺𝗲 𝗱𝗲𝘀, 𝗲𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗠í, como lo es para el hombre en la tierra, 𝗲𝗹 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝘁𝗲𝘀𝗼𝗿𝗼𝘀. La salvación de una sola alma llena el cielo de alegría. ¡Figúrate tú, mi amada, cuánto os amo! Mi Amor es locura, mi Amor es sacrificio, es pasión por los hombres.
Yo, Jesús, te explico mi Amor de la forma más fácil de entender para ti, mi amada. No puedo servirme de un lenguaje que se escape a tu entendimiento, pero quiero que quede bien claro, sin embargo, cuál es mi pasión por mis pequeños y lo importante que es para Mí y los hombres que os pongáis a trabajar para Mí.
Yo dije: «Las mieses son muchas pero los operarios son pocos.» Hay que trabajar sin descanso, cada uno en la medida que pueda, pero sin desaprovechar ocasión. Con seguridad y tenacidad, hablad, convencidos vosotros mismos de lo que decís; 𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗱 𝗱𝗲𝗹 𝗮𝗺𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗗𝗶𝗼𝘀, 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗴𝗹𝗼𝗿𝗶𝗮 𝘆, 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗠𝗶𝘀𝗲𝗿𝗶𝗰𝗼𝗿𝗱𝗶𝗮. Hija mía, no tengas miedo; Yo te protejo, te cubro con mi Divino manto. Tu pobre corazón tembloroso se asemeja, en mis manos, a un pequeño gorrioncillo que se cae del nido. Un hombre llega y lo recoge. ¡Cómo tiembla en su mano! ¡Qué ternura! Enseguida se busca la forma de volverlo al nido. Así está tu pobre alma en mis manos. ¡Cuánta ternura me hace sentir hacia ti! ¡Cuán pequeña eres, casi no eres nada! Te pierdes en la inmensidad de lo infinito, y sólo el amor de un Dios, celoso de sus criaturas, sabe encontrarte. ¡Con cuánta ternura te acaricio, con cuánto amor te cobijo, con cuánta Misericordia te miro, con cuánta justicia te trato! No tengas miedo, hija mía, susurro en tu oído con frecuencia. Yo estoy contigo y no te abandono.
¡𝗦𝗶 𝗽𝘂𝗱𝗶𝗲𝗿𝗮𝘀 𝘃𝗲𝗿 𝗰𝗼𝗻 𝗰𝘂á𝗻𝘁𝗮 𝘀𝗼𝗹𝗶𝗰𝗶𝘁𝘂𝗱 𝗰𝗼𝗿𝗿𝗼 𝗮 𝘁𝘂 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼 𝘆 𝗮𝗹 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼 𝗱𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝗮𝗾𝘂𝗲𝗹 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗲 𝗹𝗹𝗮𝗺𝗮! ¡𝗦𝗶 𝗽𝘂𝗱𝗶é𝗿𝗮𝗶𝘀 𝘃𝗲𝗿, 𝗵𝗶𝗷𝗶𝘁𝗼𝘀 𝗺í𝗼𝘀, 𝗰ó𝗺𝗼 𝗼𝘀 𝗻𝗲𝗰𝗲𝘀𝗶𝘁𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗮𝗺𝗮𝗿𝗼𝘀!
𝗩𝗼𝘀𝗼𝘁𝗿𝗼𝘀 𝗻𝗼 𝗽𝗼𝗱é𝗶𝘀 𝗱𝗮𝗿𝗺𝗲 𝗻𝗮𝗱𝗮, 𝘀ó𝗹𝗼 𝘃𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗮𝗺𝗼𝗿. 𝗗𝗲𝗽𝗲𝗻𝗱é𝗶𝘀 𝗱𝗲 𝗠í, 𝗲𝗻𝘁𝗲𝗿𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘁𝗼𝗱𝗼. 𝗬𝗼 𝗦𝗼𝘆 𝘃𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗖𝗿𝗲𝗮𝗱𝗼𝗿, 𝘆 𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗼𝘁𝗲𝗷𝗼 𝘆 𝗼𝘀 𝗮𝗺𝗼. 𝗩𝗲𝗻𝗶𝗱, 𝘃𝗲𝗻𝗶𝗱 𝗮 𝗠í que os espero con impaciencia para amaros más, si eso fuera posible...; para fundirme en vuestros corazones. Yo os daré a beber agua viva para que nunca más tengáis sed, para que viváis en Mí una dicha anticipada, una dicha sin fin.
▪️ 𝘕𝘰𝘵𝘢 𝘈𝘤𝘭𝘢𝘳𝘢𝘵𝘰𝘳𝘪𝘢 𝘌𝘯 𝘦𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘦𝘯𝘴𝘢𝘫𝘦, 𝘦𝘭 𝘚𝘦ñ𝘰𝘳 𝘮𝘰𝘵𝘪𝘷𝘢 𝘢 𝘋𝘰𝘭𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦 𝘱𝘳𝘦𝘱𝘢𝘳𝘦 𝘢 𝘭𝘢 𝘭𝘢𝘣𝘰𝘳 𝘥𝘦 𝘢𝘭𝘮𝘢𝘴, 𝘦𝘷𝘢𝘯𝘨𝘦𝘭𝘪𝘻𝘢𝘥𝘰𝘳𝘢 𝘺 𝘢𝘱𝘰𝘴𝘵ó𝘭𝘪𝘤𝘢, 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘦 𝘦𝘯𝘤𝘢𝘳𝘨𝘢𝘳á 𝘮á𝘴 𝘢𝘥𝘦𝘭𝘢𝘯𝘵𝘦. 𝑮𝒓𝒖𝒑𝒐 𝑴𝒂𝒓í𝒂 𝑨𝒖𝒙𝒊𝒍𝒊𝒂𝒅𝒐𝒓𝒂 (1986). 𝑼𝒏 𝒂𝒍𝒎𝒂 𝒆𝒏 𝑪𝒓𝒊𝒔𝒕𝒐. 𝑳𝒊𝒃𝒓𝒐 𝑰