La ley está inspirada en proveer a la ciudadanía un mecanismo legal adecuado que le permita acudir a los métodos alternos de conflictos como lo es la mediación, para obtener la solución inmediata de ciertas controversias, superando los inconvenientes de los procedimientos clásicos que proveen las leyes ordinarias, que aunque eficientes en su alcance final, resultan costosos, complicados, tardíos y en la mayoría de las ocasiones, carentes de efectos preventivos y mitigadores durante su tramitación.