En esta meditación nos acompaña el Arcángel Rafael, cuyo nombre significa “Dios sana”. Su energía verde esmeralda nos invita a abrirnos a la sanación profunda, no solo del cuerpo, sino también de la mente, el corazón y el alma.A través de esta experiencia simbólica y transformadora, podrás reconectar con tu propio poder de restauración y recordar que tu cuerpo es un templo vivo, capaz de renovarse y florecer una y otra vez.🌟 Permítete recibir el regalo de Rafael y sumergirte en la vibración de la sanación y el equilibrio interior.