"No tengas nada que ver con gente violenta, ni te hagas amigo de gente agresiva para que no limites su conducta y tú mismo te tiendas una trampa" (Provebios 22:24, 25).
Nunca abandones a tus amigos ni a los amigos de tu padre. Nunca vayas con tus problemas a la casa de tu hermano. Más vale vecino cercano que hermano lejano" (Proverbios 27:10, DHH)