REFLEXIONES BREVES:
¿TRECE ES EL NÚMERO DE LA MALA SUERTE?
En nuestro conteo diario hasta el día cincuenta del Ómer, nos cruzamos con este número que a muchos les intriga la suma de sus dígitos.
Pero veamos lo que está detrás de este gran número.
EL PODER DEL TRECE
Este número es de gran protección, el Salmo 13 lo manifiesta. Trece representa la Unidad de Ha´Shem; la palabra “Unidad” (Único) en hebreo es “Ejad” (אחד); y el valor total de “Ejad” es igual a Trece [(א)1+(ח)8+(ד)4 = 13].
“Alef” (א) alude al Uno que es el Creador; “Jet” (ח) a los siete cielos y la tierra; y “Dalet” (ד) a los cuatro puntos cardinales.
¡Así que el Trece representa la totalidad de lo existente!
Por si fuera poco, trece son los atributos de la Misericordia/Bondad (Jesed) de Ha’Shem (Ex. 34:6-7); Trece son las reglas de interpretación en la exégesis judía (según Rabí Ishmael); Trece representa el valor de la responsabilidad, porque esta es la edad donde un niño judío realiza su “bar-mitzvá” (Hijo del Pacto).
Los nombres de los patriarcas suman un total de 13 letras hebreas: Avraham (אברהם) se escribe con 5 letras; Itzjak (יצחק) con 4; y Ya’akov(יעקב) con 4 (5+4+4=13); de manera similar, las matriarcas suman un total de 13 letras hebreas: Saráh (שרה) contiene un total de 3 letras; Rivkáh (רבקה) 4; Raqel (רקל) 3 y Lea (לֵאָה) 3 (3+4+3+3=13).
Además, la mitzvá (precepto) más significativo e importante de la Toráh es el amor. La palabra “Amor” en hebreo es “Ahaváh” (אהבה), y la guematría de esta palabra suma un total de 13.
Si sumamos el valor de “Ejad” (Unidad) y “Ahaváh” (Amor) nos da un resultado final de 26. Y 26 es el valor total del Nombre Inefable del Eterno (יהוה).
¡Adonaí es la Unidad total del Amor!
Para cerrar con broche de oro, trece se representa con “Yúd” y “Guimel” (יג); de esta manera encontramos el Sod del trece. “Yúd” manifiesta la diestra de Ha’Shem, Su justicia, y “Guimel” manifiesta el “Pie” del extranjero, extranjero en hebreo es la palabra “Ger” (גר); extranjero es el que viene de lejos. Un “Ger Tzadik” se traduce como el “Extranjero Justo”; o el “Justo entre las naciones”; o bien como “Prosélito”.
¿Qué nos quiere dar entender este día?
Que manifestemos el Amor y la Unidad, que imitemos en cada uno de nosotros los atributos de misericordia de Ha’Shem, haciendo el bien al que viene de lejos, otorgándole bienestar y justicia social (tzedaká).
Hoy es un día en que no nos debemos olvidar de que fuimos extranjeros:
“Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Mitzrayim” (Ex. 22:21)
¡Que tu pie transite el camino recto de la justicia!
Cada día del Omer, es un grado mayor de elevación y purificación del Alma.
¡Sigue subiendo!
R. Oscar Jiménez Gless
#CamiKehiláMundial