En el prólogo a la edición ampliada de Literatura y fantasma (Alfaguara, 2001) el autor de Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí y Todas las almas, entre otras muchas novelas, confiesa: “Tendré que plantearme en serio, un día de estos, por qué, pese a todo, sigo empeñándome en escribir novelas, aunque sea de tarde en tarde. La fuerza de la costumbre, tal vez, o la extraña e incongruente fe que a menudo mueve a los descreídos”.