"Cada vez hay menos stock de vivienda disponible para alquilar, también hay menos stock de vivienda nueva, con lo cual la presión al alza de los precios va in crescendo", explica Diego Bestard. "Esto podría ocasionar un efecto llamada para que los promotores se pongan a producir más vivienda nueva para destinar a alquiler. Y en realidad es lo que necesita el mercado".
La falta de espacio se traduce, también, en una mayor demanda de trasteros. Un sector que, desde el punto de vista de la inversión, atraviesa un gran momento. Urbanitae financió en unos minutos su undécimo proyecto con Grupanxon, con récord de inversores.