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Quedamos en las oficinas de Sonders, en el centro de Málaga. Nada más llegar, me pregunta si me pasa algo, si estoy bien; me nota triste. En solo unos minutos, ha sido capaz de percibir mi estado emocional. Le explico que es por todo lo que ha pasado con la DANA; muchos hemos sentido esa tristeza estos días.
Tiene ganas de abrirse, de mostrar a ese Sergio Ragel que es mucho más que el responsable de relaciones institucionales de Cervezas Victoria. Durante la entrevista, comprobamos que es casi imposible separar al Sergio más privado del Sergio profesional, ese al que muchos llaman "Sergio Victoria". Y es casi imposible porque sus facetas personal y profesional se funden en un brindis de agradecimiento constante a la vida.
Aunque de joven se formó como técnico de laboratorio, su carrera se enmarca en el trato con las personas, algo para lo que demuestra un talento especial que no necesita forzar. Le gusta y se le nota.
No todo ha sido un camino de rosas en estos años, pero, hoy por hoy, ha aprendido a darle su lugar a las espinas que ha encontrado en el camino. Ese “todo pasa por algo mejor”, aunque en su momento no lo veamos, se lo ha ido mostrando el tiempo. Un tiempo que le gusta aprovechar y disfrutar, porque Sergio tiene bastante de disfrutón.
Se siente un privilegiado, porque para él trabajar no es trabajo.
Bromeo con que, si existiera una revista "Hola!" en Málaga, él sería uno de sus personajes por su continua presencia en la vida social y empresarial. Sergio representa a la marca y se representa a sí mismo en cada acto de manera alineada. Desde su autenticidad, es una persona querida y valorada. Será porque no le hace falta fingir nada, y eso se percibe.
Durante la entrevista, hace el ejercicio de mirar atrás, reconocer su camino y el lugar donde se encuentra ahora. Lo hace emocionado. Ha puesto mucho de él estos años, cuando quienes lo conocen van a otras ciudades le mandan un mensaje orgullosos de que hasta allí se beba Victoria, una marca que lleva a Málaga por bandera y que abandera la Selección Española de Fútbol. Un hito que considera fruto de un equipo unido que creyó que podían llegar alto, y lo han conseguido.
En su apretada agenda, siempre que puede, lo acompaña su mujer, Sonia. Ella también sabe respetar la exigencia de un puesto que, a veces, lo lleva de un lado a otro. La mirada de Sergio se ilumina cuando habla de ella, al igual que cuando habla de espiritualidad. Quizás porque ambas le nutren el alma.
De todo esto charlamos en una conversación en la que se muestra el hombre detrás de la marca y el representante institucional. Una persona que tiene acceso a grandes experiencias y que disfruta igual de un encuentro sencillo con amigos o de un día en la playa con su mujer.
La entrevista con Sergio Ragel me recuerda la importancia de encontrar propósito en lo que hacemos y el valor de las relaciones que construimos en el camino.
Fue después de su entrevista cuando Esperanza Oña me habló de Carmen Manzano, presidenta de la Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Además de destacar la fantástica labor que realiza, me convenció de definirla como una mujer coherente. La coherencia me parece una de las virtudes más difíciles de mantener en el día a día. Creemos en algo, lo defendemos, pero con nuestras acciones a veces nos contradecimos. Somos humanos, claro está; humanos que hacemos cosas maravillosas y cosas terribles. Esa misma polaridad es la que encuentro en mi visita a la protectora: más de 500 animales están allí después de haber sido abandonados y, en la mayoría de los casos, maltratados. Frente a esa despreciable acción humana está la de los voluntarios, que trabajan cada día de manera desinteresada para que, dentro de lo que cabe, esos animales tengan una vida mejor.
Allí están cuidados y protegidos, y aunque reciben mucho amor, les falta la comodidad y el cariño de una familia. Perros, gatos, tortugas y hasta una tórtola pasan sus días en el refugio esperando una familia a la que amar. Porque, si algo los caracteriza, es que siempre dan de manera incondicional.
Durante la entrevista, Carmen Manzano dice algo precioso: que los animales tienen memoria, pero no rencor. (Escribo esto con mi gato negro en las rodillas y mi perro a los pies. Yo, que nunca fui amante de los animales e incluso les tenía terror a los perros). Recorrer los pasillos de las instalaciones, mirar a los perros a los ojos, sentir su alegría cuando los voluntarios los sacan a pasear… La labor que se desarrolla en las protectoras es desconocida para una gran parte de la población. A través de esta entrevista, Carmen nos abre una ventana a ese mundo, uno donde no hay glamour, sino trabajo, entrega y pasión por lo que hacen.
A Carmen le nace desde niña esa empatía por los animales, y aunque se considera “perruna”, los ama a todos por igual. Este amor compite en su interior con amores humanos, como su marido, hijas y nietos. Le gustaría llegar a todos con la misma dedicación, pero el tiempo da para lo que da.
Se jubiló y, desde entonces, su trabajo no remunerado no entiende de horarios ni días libres. Quizá porque guarda en las oficinas “el baúl de los horrores”, muestra de la maldad de cómo muchos tratan a los animales. Para ella, sacar la protectora adelante es una misión de vida.
En esta ocasión hablamos nosotras, pero de fondo hay otra voz: la de los protagonistas involuntarios de esta historia. Sus ladridos nos recuerdan que están ahí. (De hecho Gaia -que aparece en portada- hace una pequeña aparición) Si siempre os digo que podéis escuchar o ver la entrevista, en esta ocasión os invito a ver el video. He insertado algunas imágenes del recinto mientras hablamos. Por un lado, para darles su protagonismo; por otro, con la esperanza de que os enamoréis de alguno de ellos y que esta entrevista sirva para que alguno tenga una vida mejor.
Hay muchas formas de colaborar con la protectora, y Carmen las explica.
Gracias a todos los voluntarios por vuestra labor, y a ti, por estar al otro lado.
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Víctor Carracedo es el chef del Gran Meliá Don Pepe, uno de los hoteles más emblemáticos de la Costa del Sol y buque insignia de la cadena. Si bien hace unas décadas el papel de los cocineros era casi anónimo, hoy en día sus nombres son un referente a la hora de elegir dónde comer e, incluso, determinan los destinos de ocio, al igual que el atractivo de pueblos y ciudades. Precisamente, ese es uno de los temas que tratamos con él.
Zaragozano de nacimiento, siempre se ha sentido en casa en Marbella. A diferencia de otros compañeros, su nombre está estrechamente vinculado con este establecimiento de la cadena Meliá, donde dirige un equipo de más de medio centenar de personas, supervisa los menús de los eventos y gestiona las ofertas gastronómicas de restaurantes como ERRE & Urrechu y Bardot, cada uno con sus propias peculiaridades.
Asegura que su trabajo no es cuestión de horas, aunque el tiempo es un factor importante en la cocina; es, más bien, cuestión de disfrute, pues esto se refleja en el resultado. Hablamos de la vasta riqueza gastronómica de nuestro país, donde el clima y la idiosincrasia de cada región aportan un ingrediente más a sus platos y sabores. Carracedo lo sabe bien, ya que su trayectoria profesional se ha desarrollado en diferentes comunidades.
Lejos de atribuirse todos los méritos, Víctor destaca en varias ocasiones durante la entrevista el valor de su equipo, tanto el de cocina como el de sus compañeros en puestos directivos del hotel. La innovación y el esfuerzo por estar a la altura de las expectativas del cliente son sus guías. Un cliente que, además de alojarse en el hotel, incluye al cliente local, pues el Meliá Don Pepe ha conseguido convertir sus restaurantes en referentes de Marbella.
Con los años, parece que nos despojamos de tanto artificio y volvemos a lo esencial, algo que compruebo en cada entrevista. En las tendencias de cocina está ocurriendo algo similar: el regreso al producto, el realce del kilómetro cero, se imponen sobre las elaboraciones complejas que estuvieron de moda años atrás. Víctor disfruta en un restaurante Michelin, pero casi más en la barra de tascas y tabernas. Quizá por ello, dos establecimientos del casco antiguo de la ciudad llevan su sello.
Me recibe en el lobby, en el espacio Audrey, y me propone mantener la charla en una nuevo especio de reciente creación que pertenece a Bardot. Este restaurante es un claro ejemplo de cómo se escuchan sus propuestas, ya que deseaba crear un lugar especializado en arroces, y lo logró. Ahora se encuentra inmerso en la planificación de las propuestas navideñas.
Os invito a descubrir a Víctor Carracedo.
Llueve, pero en el interior de Audrey, en el Gran Meliá Don Pepe, tengo la sensación de que el tiempo se ha detenido. Su decoración acogedora y la amabilidad de su personal me hacen sentir, una vez más, en casa. Cuando llega Ismael Mérida, sigo teniendo la misma sensación hacia él.
Hace muchos años lo entrevisté en un plató de televisión. He visto las imágenes esta mañana. En estos diez años que han pasado, hemos cambiado, aunque compruebo que no el amor y la pasión que siente por su profesión y por vivir. Es de esas personas que, solo con su presencia y actitud, muestran su agradecimiento por estar vivo, por estar donde está. Ha ido construyendo, con sus decisiones, el estilo de vida que quería tener.
Es uno de los arquitectos más conocidos y, además del amor por su profesión, intuyo que su carácter y forma de ser han jugado a su favor. Hablamos de arquitectura, pero, sobre todo, de cómo la edad nos ha cambiado.
Aunque tiene un equipo que lo acompaña en el estudio, sigue implicándose al 100% en los proyectos.
En los próximos minutos, te invito a que lo conozcas mejor y que, si te apetece, te sientes con nosotros a tomar un café.
Hace unos años, tuve la fortuna de entrevistarlo en una cita de Cenas con Chispitas. Entonces descubrí a una persona sencilla que amaba lo que hacía. Se suele presuponer que los artistas tienen algo de ególatras y excéntricos; sin embargo, José Luis Puche destaca por su sencillez y humildad. Quizá ese afán de seguir avanzando y aprendiendo lo mantiene anclado a sus pinceles y a la realidad.
Hace unos meses, se trasladó con su mujer a Nueva York. Mar Segura es su gran apoyo como artista, además de su compañera de vida. Juntos forman un tándem perfecto: miran en la misma dirección. La Gran Manzana supone para José Luis un nuevo lienzo lleno de colores, sensaciones y experiencias de las que nutrirse, una terraza desde la que contemplar un sinfín de posibilidades para explorar nuevas facetas como artista y seguir autoconociéndose como persona. En poco tiempo, volverán allí, pero esta vez con la intención de instalarse en Manhattan.
Nos recibe en su estudio, con las paredes casi vacías. Su último trabajo se expone hasta el 12 de enero en el Teatro del Soho. José Luis ha sido el encargado de crear los escenarios de la última obra de Banderas, Gypsy. Sobre los telones se proyectan sus obras, mostrando los universos en los que se desarrolla la trama. Este trabajo, propuesto por Antonio Banderas, refuerza la relación de dos artistas que llevan el nombre de Málaga allá por donde van.
Desde nuestra entrevista anterior, su proceso interior se ha reflejado en su obra.
Aquel niño con talento estudió Historia del Arte para terminar convirtiéndose en parte de ella. Durante la entrevista, repasamos algunos momentos de su vida. Insisto varias veces sobre el éxito, para descubrir, una vez más, que para él el éxito es poder seguir haciendo lo que ama: una introspección continua a través de la creatividad, el arte como proceso para trascender y sanar.
Con él también descubro cómo se le pone precio a una obra de forma objetiva, un mundo, el del mercado del arte, que me sigue resultando tan desconocido como misterioso.
Mar se mantiene en un segundo plano en el estudio, atenta a cualquier cosa que podamos necesitar, entusiasmada con la idea de vivir en Nueva York y ocupándose de los aspectos prácticos para que Puche se centre en expandir su creatividad.
Frente a nosotros, donde nos situamos para grabar la charla, hay un lienzo con un gran corazón, quizá como recordatorio de que desde ahí es donde nacen las emociones que nos hacen humanos y desde donde se proyecta su imaginario interno hasta materializarse en la obra.
Esta entrevista ofrece solo un esbozo de la persona y el artista, un relato inspirador para avanzar por nuestros sueños y alinearnos con lo que reclama nuestra alma. Confío en que la disfrutes tanto como yo.
El psicólogo Juande Serrano está especializado en su consulta en asuntos de pareja, tanto en terapia de pareja como en terapia individual para personas que están atravesando una crisis relacionada con este tema. Nos encontramos para hablar sobre las relaciones en la etapa de la madurez.
Podríamos decir que una pareja se forma cuando dos personas se comprometen a mantener una relación sentimental estable. Es una decisión libre entre iguales, o al menos, así debería ser. Los desafíos aparecen cuando consideramos que esa pareja está compuesta por dos personas distintas, cada una con sus propios procesos personales, experiencias de vida diferentes y formas únicas de sentir y amar.
Cuando los miembros de una pareja deciden caminar juntos en la juventud, lo hacen para crecer, avanzar y formar una familia. Sin embargo, cuando ese encuentro se da a partir de los 40, ya llevamos a cuestas una mochila llena de aciertos y errores, enamoramientos y rupturas, convivencias y duelos, por lo que la pareja enfrenta otros desafíos y muestra otras prioridades. También hay quienes llegan a esa edad madura con la misma pareja que eligieron en su juventud.
En ambos casos, la manera de experimentar las relaciones ha cambiado, al igual que nosotros mismos hemos cambiado de forma individual. La mayoría de nosotros, a estas alturas, somos conscientes de que la pareja se construye; un tema sobre el que Psicojuande nos hacía reflexionar recientemente en un post. Esto no se trata de “se enamoraron, fueron felices y comieron perdices”. Los cambios físicos y hormonales, la rutina, los conflictos con los hijos, en el trabajo, las facturas y las necesidades individuales en las diferentes etapas de la vida son retos que deben superarse teniendo en cuenta al otro.
En la charla que compartimos en este espacio, hablamos sobre la oportunidad de autoconocimiento que supone la relación con el otro, de cómo nos refleja. Discutimos las dificultades para volver a abrirnos al amor, la desaparición del deseo sexual, las parejas abiertas y cómo, a veces, las mujeres tenemos hambre de crecimiento personal mientras que los hombres no lo están tanto. Esto puede llevar a que los miembros de la pareja sientan cierta soledad, aun estando acompañados. Nos planteamos desde dónde nos emparejamos… Y así, una cosa fue llevando a otra en una mañana nublada en la terraza de Juande Serrano.
Justo al lado teníamos un edificio en construcción, una metáfora de nuestros propios procesos.
Te invito a sacar tus propias conclusiones de esta conversación, a plantearte tus propias preguntas y a encontrar tus propias respuestas. Que esta charla te acompañe en un momento de introspección.
Si quieres contactar con Juande Serrano
Instagram: https://www.instagram.com/psicojuande/?hl=es
Web: https://psicojuande.com/
Arantxa López es muy conocida en los círculos empresariales de Málaga y se ha hecho un nombre en el mundo de la gastronomía a nivel nacional. Aún la tengo guardada en la agenda de mi teléfono como "Arantxa López Málaga se come". Ese era el nombre del blog con el que comenzó hace muchos años, como un juego, donde ya mostraba su amor por un mundo que, en las últimas décadas, se ha convertido en una “religión”. Si en aquel entonces redes como Instagram o TikTok hubieran estado tan presentes en nuestras vidas como ahora, posiblemente sería una de las grandes influencers gastronómicas. Pero Arantxa es rigurosa, periodista y empresaria de vocación. Creó junto a un socio un periódico gastronómico pionero en la provincia. Sin embargo, esta entrevista, que lleva por título “Renacer con sabor a vida”, se centra en una etapa posterior. Si quieres saber más sobre la Arantxa de antes, pinchando aquí puedes leer la entrevista que le hice en 2017, antes de que cumpliera 40 años, antes de la pandemia y antes de que le diagnosticaran un cáncer de mama.
Arantxa aprovechó ese revolcón que le dio la vida para reconstruir sus cimientos personales y profesionales. Podía haber publicado esta entrevista hace unos días, con motivo del 19 de octubre, pero no solo hablamos de eso en este encuentro. Aprovecha, eso sí, para abrir un debate que debería estar incandescente en la sociedad: cómo los autónomos parecemos no tener derecho a estar enfermos... Una realidad con la que se enfrentan muchas familias a diario y a la que nadie pone solución. No lo hace desde el victimismo.
Aún recuerdo cómo, hace un par de meses, tras su última revisión, me emocioné cuando me mandó un video tocando la campana de la esperanza. Le dieron el alta como paciente de cáncer. Por la amistad que nos une, cada una de sus revisiones no solo le servía a ella para pararse y evaluar qué estaba haciendo con su vida; inconscientemente, a mí también me llevaba a esa reflexión. ¿Qué es lo verdaderamente importante?
Le brillan los ojos cuando habla de sus nuevos proyectos empresariales, porque Arantxa crea desde el corazón. Y debe tener un corazón muy grande si su creatividad es un reflejo, porque siempre está inventando.
Creo firmemente que las personas que están y aparecen en nuestra vida siempre nos traen un regalo. Para mí, Arantxa lo ha sido y lo es. Su inquietud por la trascendencia, por el autoconocimiento, la ha llevado muchas veces a hablarme de temas que han despertado mi curiosidad y me han ayudado a avanzar.
Quedamos en la sede de Uppery Club. He de confesarte que la entrevista no estuvo exenta de desafíos técnicos. Se apagó la cámara, se desconectaron los micros... Aun así, considero que el resultado de este testimonio es de gran valor para ti, que estás al otro lado. Espero que lo disfrutes.
El lenguaje del alma. Este título encierra un universo en sí mismo. Es esa sabiduría interna y ancestral que se comunica a través de nosotros, y que simplemente sabemos, sin saber por qué lo sabemos. Es esa intuición que se siente en el cuerpo y de la que, en muchas ocasiones, estamos desconectados, dándole todo el poder a una mente que nos engaña con sus argumentos. Irene Moreno lleva años enseñando a las personas a diferenciar quién habla en cada momento y cómo aprovechar eso que llamamos "dones", que no son más que una parte de nosotros mismos con la que, a veces, nos da miedo conectar. Miedo a sentir, lo que nos lleva a buscar las respuestas fuera, cuando el GPS está en nuestro interior. Esto genera un dolor y un bloqueo que nos hace experimentar el sufrimiento.
Irene defiende y pone al servicio de todos herramientas para interpretar esos mensajes. Ha formado a muchas personas en su programa Traductores del alma y ahora, con su Gimnasio Mental, continúa su labor. Algo que puede parecer esotérico no es más que un viaje de autoconocimiento, afirma.
En su entrevista nos invita a alejarnos del victimismo y a reinterpretar el "para qué" de lo que nos sucede, descubriendo qué regalo nos trae cada experiencia. Nos invita a tomar nuestro poder y construir desde esa perspectiva de responsabilidad y sentirnos integrados.
Me recibe en su casa, descalza. “La espiritualidad tiene que estar conectada a la tierra”, me dice. En ese equilibrio entre tierra y espíritu está la grandeza y también el desafío.
Irene habla de propósito y misión de vida, algo que adquiere sentido solo cuando se pone al servicio del otro. Analiza el arquetipo de la persona ayudadora, que a menudo encierra mucha insatisfacción y, paradójicamente, no ayuda verdaderamente al otro.
Aunque defiende la entrega hacia los demás, también advierte sobre la importancia de poner límites de autocuidado para no convertirse en un "vertedero emocional". Nos ofrece algunas claves para afrontar estos momentos.
Hablamos de nuestro papel como madres y del flaco favor que, en muchas ocasiones, les hacemos a nuestros hijos.
Estos minutos con Irene nos ofrecen un ABC para reconectarnos con nosotros mismos y hacernos nuevas preguntas. Te invito a regalarte este espacio. Gracias por estar aquí.
Conectar con Irene:
https://www.instagram.com/irenemorenomontes/
Hacía tiempo que no la veía. Durante la pandemia, solíamos coincidir en el mismo lugar donde realizamos esta entrevista: el chiringuito Los Marinos Paco. Ella siempre estaba acompañada de sus perros, Gala y Pelayo. También los trae en esta ocasión.
Y se apagaron las luces del escenario, se cerró el telón, y la alcaldesa dio paso a la mujer sin artificios. Primero, fueron dos años de absoluta oscuridad en los que se desprendió de muchas máscaras, de las corazas, y se descorrieron los velos haciendo invisible a muchas personas que hasta entonces estaban a su lado y que se esfumaron cuando dejó de ostentar el cargo. Pero esto también iluminó un nuevo camino que recorrer en su interior.
A sus 67 años —lo menciono porque está en Wikipedia—, la energía que percibo en Esperanza es muy diferente a la de la mujer que fue durante más de dos décadas alcaldesa de Fuengirola. Sigue teniendo esa presencia imponente, o quizá solo sea otra percepción mía, porque siempre la he admirado, con sus más y sus menos, como todos tenemos.
Te invito a sentarte con nosotras.
Os presento el segundo encuentro del Podcast Canalla para hablar, en este caso, de horteradas. Algo tan amplio y subjetivo si tenemos en cuenta modas, tendencias, gustos y cambios sociales. ¿A quién no le ha parecido algo una horterada cuando ha empezado a verlo en las revistas, redes o en la tele, y ha terminado resistiéndose a la tendencia y hasta gustándole?
Los protagonistas de este espacio son Antonio Mata y Cuca de las Heras, matrimonio y residentes en Málaga, y Alicia Huertas, que termina haciéndonos una confesión muy divertida. Os los presentaré al principio del video.
Según el diccionario, la definición de hortera es: «Vulgar y de mal gusto. Aplicado a persona, usado también como sustantivo». Por lo tanto, no solo nos limitamos a la moda, aunque sea lo primero que nos venga a la mayoría a la cabeza. Hablamos de comportamientos en la mesa y, en general, en sociedad.
El objetivo de este encuentro era reírnos, pasarlo bien y que tú, lector o lectora, te rías también, ya sea estando de acuerdo, en desacuerdo o llevándote las manos a la cabeza si decimos lo que consideras una barbaridad. Así que te invito a darle al play y a que le pongamos un toque divertido y superficial al momento.
Agradecimiento: Trocadero Casa de Botes por recibirnos en sus instalaciones.
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