Muchas veces las posiciones planetarias del individual cambian la situación de un
karma de una persona a otra. Es decir, no nos aplican las mismas reglas a todos
ni estamos en el mismo molde.
Por ejemplo; un planeta benéfico aspectado por tres maléficos llega a convertirse en “dridha karma” o karma fijo,
independientemente de si está en un signo móvil o tiene otra situación que pueda leerse como ser poseedor de “libre albedrío”. Un planeta retrógrado es
también un karma fijo, mientas que un benéfico en kendra sin obstrucciones
puede cambiar el curso de algún karma. Las combinaciones son infinitas y el jyotishaka