Al golpe de la sequía este año se sumó el impacto de la baja en los precios del ganado, por lo que el ingreso de capital (IK) por hectárea de los establecimientos ganaderos bajó a US$ 77, en los agrícola-ganaderos llegó a US$ 12 y en los predios los lecheros fue de US$ 375, en comparación al año anterior eso significa una “caída de 66%, de 98% y de 50%”, respectivamente, según datos de la Federación Uruguaya de Grupos Crea (Fucrea).
“Pasamos del mejor resultado del 2021/22 al peor en el ciclo 2022-23 con el fuerte impacto que provocó la caída del 40% del producto bruto, lo que significa unos US$ 800 menos por hectárea” en las empresas agrícola-ganaderas, destacó el técnico de Fucrea, Nazar Rodríguez, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en revistaverde.com.uy