Al comenzar mi octava temporada, regreso al por qué y a las razones por las cuales Victoria Amazónica, un experimento de narrativa bilingüe, existe. Regreso al comienzo, de manera literal y figurativa, y continúo forulando las preguntas difíciles. Cada uno de nosotros, ¿seremos una flor, o tan solo un pétalo, un pedúnculo, un pecíolo, o un pedicelo, una rama, un tronco, o una hoja? La vida nos pregunta a diario: ¿eligirás relacionarte, iluminar, mejorar, guiar o contribuirás a amplificar la desesperación, el ansia de darnos por vencidos?