La Iglesia es la luz del mundo, la Iglesia debería ser un parámetro real al tener a Cristo, de cómo conducirse en todas las esferas de la vida ; vida familiar, matrimonio, en la crianza de los hijos, nuestra vocación laboral entre otras. En este caso tenemos una tarea pendiente de cómo acercar a las personas con discapacidad a todos los ámbitos; social, educativo, laboral, espiritual. Si la iglesia despierta a esta realidad se puede convertir en una influencia poderosa y construir una sociedad inclusiva verdadera.