La tierra es fértil y la actividad agroexportadora intensa. La franja costera del Pacífico es una región clave para la economía nacional y algunos de sus departamentos, como Escuintla, se encuentran entre los menos pobres del país. Cuando se habla de hambre, esta región no es la primera que viene a la mente. Pero desde hace una década, algunos lugares de la costa sur registran las tasas más altas de desnutrición aguda infantil de todo el país. Entre las grandes plantaciones de palma o banano, los ingenios azucareros o los centros turísticos, vive una población vulnerable que casi nadie ve.