Un estado inoperante que no se preocupa por el bienestar de la especie humana, mucho menos se va a preocupar por la supervivencia de la fauna casanareña.
Hablar de justicia en el país con mayor desigualdad social, donde el fraude electoral y la corrupción administrativa están institucionalizados, donde pesa más una injusta decisión administrativa que la voluntad de un pueblo, donde se penaliza más duramente el hurto de un cubo de caldo que el multimillonario robo del erario público.