Podríamos pensar:
1. Si hacemos lo bueno, podemos esperar lo bueno.
2. Si me esfuerzo, puedo esperar buenos resultados.
3. Si trabajo duro en mi matrimonio, puedo esperar buenos resultados.
Tal vez lo que Dios te dice hoy es todo lo contrario y su mensaje se resume en HAZ LO MALO, ESPERA LO BUENO.
Cuando esperamos que Dios nos recompense por nuestras buenas acciones estamos poniendo nuestra esperanza en la propia capacidad de hacer el bien. La mala noticia es que no somos 'BUENOS', aunque nos esforcemos por una conducta intachable.
No se trata de un permiso ilimitado para pecar; sino de enfrentar tus motivaciones en el camino para ser una mejor persona.
Aunque somos MALOS por naturaleza e inestables; el amor de Dios por ti, NO CAMBIA, NO VARÍA. Tenemos una esperanza viva, y es Jesús.
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Somos una iglesia relevante, contemporánea y radical. Estamos comprometidos con la transformación de vidas y nuestro anhelo es guiar a cada persona en una relación creciente con nuestro Padre. Pastores Felipe Echeverri y Catalina Delgado.