Jesús, “el Rey” habitó entre nosotros como Jesús “el siervo”. En lugar de venir a ser adorado, a ser servido, a ser idolatrado, Él escogió venir como semejante a nosotros, tomando nuestra forma y como si fuera poco, tomando la naturaleza de siervo.
Como representantes de Su Reino, debemos conquistar nuestro entorno con amor y servicio. Lo que hace que nuestra predicación tenga poder, son las acciones y no las palabras.
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Somos una iglesia relevante, contemporánea y radical. Estamos comprometidos con la transformación de vidas y nuestro anhelo es guiar a cada persona en una relación creciente con nuestro Padre. Pastores Felipe Echeverri y Catalina Delgado.