Una de las disciplinas espirituales más importantes que un creyente en Jesús puede adoptar como parte de su vida de fe, es el ayuno. En medio de un ayuno de 40 días, Jesús después de ser tentado por Satanás, le respondió lo siguiente:
Lucas 4:4 (RVR 1960) Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.
Satisfacer los deseos de nuestra carne impide que escuchemos y obedezcamos la voluntad de Dios, y aunque comer es una necesidad básica, cuando ayunamos dejando de hacerlo, total o parcialmente, esto puede ayudarnos a crecer espiritualmente y maravillas suceden en nuestras vidas.
Predicador: Catalina Delgado