Xan Ramírez nos describe una ruta en la que nos lleva a un lugar cercano a Ferrol, en el Coto da Lagoa, un monte que comparte límites con Narón. Aunque no es el pico más alto, con sus 300 metros de altura, es un sitio espectacular con vistas impresionantes, ideal para un paseo matutino o para disfrutar de un atardecer. Además, es un lugar desde donde los parapentistas suelen despegar, lo que ofrece un espectáculo visual fascinante.
La ruta comienza en O Confurco, que conecta Mandiá con el Valle de Papoi, justo en un puerto de montaña bajo. Desde ahí, se toma una pista ancha de tierra que no tiene dificultad para caminar, dirigiéndose hacia el Coto do Vilar. A lo largo del camino, se pasa por una zona tranquila con unas casas antiguas, la Espiñeira, que aún están habitadas, y se disfruta de vistas panorámicas del Valle de O Val.
El recorrido continua por varias pistas que llevan a diferentes puntos de interés, como Pena Molexa, donde el grupo de O Val organiza rutas, y se llega a la parte más alta de la ruta. Desde allí, se pueden observar paisajes deslumbrantes que incluyen la Ría de Ferrol, la costa atlántica de Narón y varias montañas cercanas.
Xan menciona un antiguo cuartel militar, que nunca se usó, y hoy día está en ruinas. Desde este punto alto, se tiene una vista de 360 grados, comparable a otros miradores populares de la zona, pero con una panorámica aún más amplia. Además, se destaca la posibilidad de disfrutar de los paisajes a lo largo de la Ruta Ártabra, que conecta con varios puntos de interés histórico, como las minas romanas de oro en la zona de Cobarradeiras.
La ruta es una excelente opción para los amantes del senderismo, la naturaleza y la fotografía, ofreciendo vistas espectaculares de las montañas, la costa y el entorno natural de la zona.