La red de distribución de agua en Ferrol, atraviesa una situación compleja, especialmente en lo que respecta al suministro a varios centros clave de la ciudad, como el Colegio Isaac Peral y el Instituto Saturnino Montojo. Aunque en la mayoría de la red de Ferrol, gestionada por Emafesa, no se han detectado problemas, en estos centros se ha observado una alarma debido a un incremento de hierro en el agua, un fenómeno relacionado con el deterioro de las tuberías, algunas de las cuales son muy antiguas y pueden estar causando esta contaminación.
El sistema de distribución de estos centros incluye una red interna que se alimenta de depósitos de agua gestionados por la Armada, pero la tubería que transporta el agua desde los depósitos hasta los centros es de titularidad de la Armada, aunque su mantenimiento está cedido al Ayuntamiento de Ferrol. En ese sentido, Emafesa ha identificado que el problema podría estar en las tuberías internas de los edificios o en las conexiones que alimentan estos centros, donde el agua podría haber acumulado hierro debido a la falta de flujo constante, especialmente durante los fines de semana.
Ante esta situación, Emafesa ha recomendado restringir el uso del agua en estos centros hasta que se resuelva el problema y ha propuesto varias medidas correctivas, como purgar las redes internas de los edificios y conectar estos centros a la red municipal. Además, se ha sugerido realizar inspecciones técnicas para revisar el estado de la infraestructura interna de los centros afectados.
A nivel general, el control de la calidad del agua en Ferrol es riguroso, y Emafesa no ha encontrado alertas significativas en la red pública de distribución. Sin embargo, se ha mencionado que algunos hogares con instalaciones antiguas podrían estar experimentando problemas similares con el agua, debido a la antigüedad de las tuberías de hierro.
En cuanto a la situación del embalse de Forcadas, que abastece a varios municipios de la zona, incluido Ferrol, Emafesa asegura que Aguas de Galicia realiza un seguimiento constante de la calidad del agua en el embalse. Actualmente, se encuentra en un estado de alerta debido a la eutrofización, un proceso relacionado con la acumulación de nutrientes que favorecen la proliferación de microalgas. Sin embargo, el tratamiento en la planta de Catabois, que depura el agua antes de ser distribuida, sigue siendo adecuado, y no se ha puesto en riesgo la salud de la población.
El principal reto para Emafesa en este momento es garantizar la calidad del agua que llega a los hogares, así como la eficiencia de la infraestructura de saneamiento y depuración, todo ello dentro del contexto del cambio climático y la creciente preocupación por la sostenibilidad medioambiental.