El Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) de A Cabana, en la comarca de Ferrol, se convirtió este jueves en el epicentro del emprendimiento juvenil con la celebración de la undécima edición del Emprende Xove Minimarket. Esta feria de proyectos de negocios, organizada por la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) en colaboración con el Concello de Narón, batió récords de participación, demostrando el creciente interés de los estudiantes por el mundo empresarial.
"Este año ha sido una locura, hemos batido récord de participación y al jurado le ha sido muy complicado elegir a los ganadores, porque hubo mucho nivel", comentó Yadira Tenreiro, presidenta de AJE, momentos antes de la entrega de los galardones.
El evento reunió a estudiantes de la Universidade da Coruña, Formación Profesional (FP), Bachillerato y Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de diversos centros, quienes presentaron un total de 69 proyectos de emprendimiento, la cifra más alta registrada en la historia del Xove Minimarket.
Entre los proyectos destacados, Mario Pérez, alumno de Diseño Industrial, y Bruno Llopis, estudiante de Ingeniería Naval, presentaron con entusiasmo su idea de negocio, Rethink. Esta empresa se enfocaría en la recogida de plásticos a domicilio para su posterior entrega a empresas especializadas en su procesamiento y reciclaje. "Nosotros haríamos de intermediarios y los particulares obtendrían dinero o vales para canjear por diferentes productos a cambio de la entrega de los plásticos", detalló Bruno Llopis.
En cuanto a los ganadores, en la categoría de ESO-Bachillerato, un equipo del colegio Cristo Rey se alzó con el premio por el proyecto Conexiones, una innovadora idea para la creación de una empresa de pupitres inteligentes diseñados para personas con discapacidad.
En la categoría de FP, cinco estudiantes del CPR San José Atocha de Pontedeume fueron los vencedores. "Nuestro proyecto se llama Colleita Segreda y consiste en una empresa dedicada a la organización de talleres de cocina de aprovechamiento, de diferentes tipos en función del colectivo al que van destinados, para combatir así el desperdicio de comida", explicó Alfonso, miembro del equipo junto a Iker, Belén, Arturo y Lucía.