Las estafas cada día son más rocambolescas y a veces tienen objetivos sorprendentes. Una de las que ha ganado más fuerza últimamente es la llamada brushing, una estafa que comienza con la llegada de un paquete que no has pedido y que harías bien en no aceptar nunca. Según alerta la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el método del brushing consiste en enviarte un paquete a tu nombre y a la dirección de tu casa con uno o varios productos que no has solicitado.
El peligro comienza cuando lo aceptas, ya que esto “te identifica como cliente y pueden utilizar tus datos”, unos datos que han conseguido sin consentimiento, claro. “Lo que parece un regalo, o un error, en realidad es una suplantación de identidad”.