Las IAs vivían en el mundo académico y solo tenían unos pocos casos de uso para el gran público: traductores de idiomas o toscos asistentes de voz. Pero desde hace un par de años la IA se ha convertido en la principal línea de innovación en el sector tecnológico y ha llegado, ampliamente, al gran público.
El principal actor en todo esto es OpenAI, el creador de chatgpt, que lanzó la versión 3.5 de manera pública en noviembre de 22 cogiendo a pie cambiado a todos las empresas que estaban trabajando en el campo que no tenían nada comparable que lanzar al mercado en ese momento.
Después, en febrero de 23, lanzó chatgpt 4 que fue una mejora masiva sobre la versión anterior y no fue hasta julio que google contraataco, flojito, lanzando Bard y prometiendo un modelo mucho mejor que llegaría en el futuro que se llamaría Gemini.
Desde ahí hasta ahora lo que ha pasado es que OpenAI ha mantenido una cómoda posición dominante gracias a sus acuerdos con microsoft y a un modelo bastante más funcional que el de google.