El servicio de mantenimiento eléctrico se presta sin contrato desde el 2019, poco después de iniciado el mandato. El que se prepara exige, además de contar con un ingeniero, un encargado y un administrativo, un mínimo de doce operarios —en el anterior eran ocho—, lo que, asegura el gobierno local, garantiza la cobertura de las vacaciones y las bajas. Mantener en funcionamiento y en buen estado farolas, semáforos y las luces de todas las instalaciones municipales le saldrá a Ferrol por 1,3 millones de euros cada año. El gobierno local inició el proceso para realizar un nuevo contrato con la aprobación del expediente que incluye los nuevos pliegos. Y en ellos, se propone adjudicar el servicio por dos años, pero que podría ser ampliado por otros dos, ejercicio a ejercicio. En ese montante se incluyen 105.000 euros para inversiones. Y la concejala de Obras, Servizos e Medio Ambiente, Ana Lamas, sostiene que servirá como «instrumento para combater problemáticas como o roubo de cable, certamente frecuente na actualidade».