La tradición panadera de Neda nace ya en la Edad Media, cuando comienzan a aparecer, aprovechando la fuerza del caudal de la Fervenza do Belelle importantes industrias, entre ellas, los molinos. Por eso, en los siglos XVII, XVIII y principios del XIX, a Neda se la puede considerar como la capital del trigo de Galicia.
La Fiesta del Pan de Neda supone un evento anual de exaltación del producto gastronómico por excelencia de la Villa de Neda: el pan, y también sus derivados, en menor medida identificados como productos típicos, poseen una gran calidad y características de elaboración propias como panes de huevo, proias, empanadas, queiques o cocadas.