Si la pandemia no se hubiese cruzado en nuestras vidas probablemente no hubiésemos sabido del talento de David Fernández Vaamonde. David es ingeniero informático, pero sobre todo un apasionado multi-instrumentista y un alumno aventajado del músico fenés Daniel Bellón. El confinamiento hizo que David se plantease grabar con una guitarra con afinación Dadgad, la más apropiada para la música folk, seis temas tradicionales. En su propio estudio, en su casa de Madrid, fue añadiendo instrumentos a los cinco temas tradicionales gallegos y el bretón que ahora conforman un disco, interpretado, grabado, editado, producido y distribuido por él mismo y que está a punto de ver la luz con su propio sello discográfico. Al proyecto le ha puesto de nombre Alén dos Contos Vellos y el disco se titula Nordemia. Cuenta que a la hora de grabar instrumentos como la gaita se metió en el armario de su casa para no molestar a los vecinos, incluso reconoce que para las clases online que sigue recibiendo de Daniel Bellón se recluye en el armario, en donde ha descubierto una especial sonoridad para ese instrumento. Y es que todo el proyecto lo ha llevado a cabo en casa. El resultado de su trabajo es brillante, así lo define el propio Daniel Bellón quien cada quince días, antes de todo esto y desde hace diez años se desplazaba a Madrid para transmitirle todo su talento como profesor de gaita. La admiración entre ambos es mutua y los elogios al virtuosismo son bidireccionales. En un par de semanas el disco físico estará en la calle. De momento podemos degustarlo en las plataformas digitales. A ritmo de foliada, muiñeira, jota, pasodoble e incluso con un tema, el titulado Barullo (Xota de Liñares), cantado por David, nos introducimos en su, hasta ahora, privado universo musical. Desde aquí le felicitamos por tan brillante trabajo.