La zona de Xuvia, en Narón, atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Lo que durante décadas fue una zona tranquila se ha convertido, según denuncian sus vecinos, en un foco creciente de delincuencia, inseguridad y abandono institucional.
La reciente asamblea vecinal, convocada por la Asociación de Vecinos Altea, evidenció el malestar generalizado: denuncias de puntos activos de venta de drogas —incluso con reparto a domicilio en patinetes eléctricos—, proliferación de viviendas okupadas, edificios abandonados y una sensación de impunidad ante delincuentes reincidentes.
La Policía Local reconoce la presencia de al menos una docena de individuos con numerosos antecedentes en la zona, mientras los vecinos aseguran convivir con amenazas, agresiones y miedo en su día a día.
Ante esta situación, la asociación vecinal ha elaborado un decálogo de propuestas urgentes para recuperar la seguridad y la convivencia en el barrio.
Hoy hablamos con el presidente de la Asociación de Vecinos Altea de Xuvi, Indalecio Llago para conocer de primera mano qué está ocurriendo, qué soluciones se plantean y qué exigen a las administraciones.