Un grupo de alumnos que cursa el bachillerato STEM en el IES de Ortigueira está desarrollando un proyecto con la intención de participar en un concurso de la Agencia Espacial Europea. Proyectan un satélite que simula otro real, pero integrado dentro del volumen de una lata de refresco. A finales de este mes intentarán lanzarlo desde el aeródromo de Rozas, en Lugo, con un dron que volará hasta una altitud de mil metros. Este joven equipo comenta que dentro de la lata va un programa para medir la temperatura del aire y la presión atmosférica, transmitiendo por telemetría los datos a la estación terrestre por lo menos una vez cada segundo. Este será solo el primer paso del proyecto para adaptar los aparatos de medición al tamaño de la lata. Y para el aterrizaje del satélite es crucial el diseño de un paracaídas, que tras varias pruebas con diferentes materiales decidieron que fuese de la misma tela que suele emplearse para hacer paraguas. La segunda parte del proyecto consistirá en idear un sistema de localización que permitirá encontrar el Ortesats, nombre que recibirá el satélite. Para alimentar el sistema dispondrá de una placa solar, además de otro sistema de detección sonora y acústica. La responsabilidad de llevar a cabo esta misión recae en estudiantes con nombre propio. Ellos son Adrián Ismael Rodríguez, Álvaro Sampaio, Cecilia Castro e Ismael Álvarez, asesorados por los exalumnos, con la titulación de ingeniería ya en sus manos, Borja Cortés, Jana Pernas y Sabela Iglesias. Al frente, dirigiendo la operación, Andrés Rodríguez, profesor de física y Patricia Hermida, profesora de tecnología.