Algunos hosteleros han decidido esperar al próximo lunes para reabrir sus establecimientos, dado que no consideraban rentable hacerlo solo con el servicio de terraza. María Jessica Seijo, de Bocelli, en Fonte da Greza, en Caranza, lo prepara todo para abrir el día 25. Se lo cuenta a su clientela con mucho arte en los ventanales de su establecimiento. En estos días ha aprovechado para acondicionar el local para la vuelta. Sumida, como todos, en la incertidumbre por lo que pueda pasar, le preocupa el retorno de sus cuatro trabajadores y que el negocio no funcione. Tras dos meses sin ingresos y solo pagando facturas y el alquiler les ponen muy al límite si algo sale mal a partir de ahora. Por ello, apuestan por ser muy cuidadosos y esperan también de la colaboración de la clientela. En Bocelli llevan desde 2017 trabajando duro y este parón les ha afectado mucho. Aún así están ilusionados con poder reabrir el lunes e ilusionados con superar esta pesadilla.