La experiencia de Concepcion Arenal en el mundo de las prisiones y en el contacto con las personas pobres y necesitadas le impulsó a escribir este Manual, que, pese al tiempo transcurrido, no ha perdido actualidad ni en sus reflexiones ni en sus sugerencias sobre como relacionarnos con otras personas y sobre todo con los pobres. Se puede afirmar, en pleno siglo XXI, que es una lectura imprescindible para las personas, jóvenes o mayores, con inquietud social y caritativa.