Dado que los pacientes en diálisis constituyen un grupo de riesgo de sufrir complicaciones en caso de tener infección por el coronavirus por estar inmunodeprimidos, y por presentar determinadas connotaciones relevantes desde el punto de vista epidemiológico: especialmente aquellos en hemodiálisis se constituyen en clúster cerrados que acuden a tratamiento con regularidad (dos a seis veces por semana), permaneciendo una media de cuatro horas en los lugares de tratamiento expuestos al posible contagio. Por otro lado, los receptores de trasplante renal mantienen un estado de inmunodepresión permanente en relación con la toma crónica de fármacos inmunosupresores y tienen necesidad de acudir periódicamente, a veces con mucha frecuencia, a los hospitales para seguir revisiones. Además, muchos acuden al tratamiento y/o a consultas hospitalarias en transporte sanitario colectivo que puede favorecer la propagación de la infección. Por todo ello, se hace necesaria la elaboración de unas normas de actuación para identificar y tratar precozmente los casos de infección y contener, en la medida de lo posible, la diseminación a otros enfermos y el personal sanitario.