El alcalde de Ares, Julio Iglesias, ha alzado la voz esta mañana contra el aislamiento ferroviario que sufre Ferrol y su comarca. En una entrevista concedida a Radio Voz Ferrol, Iglesias calificó de “vergüenza” que los planes estatales para los servicios de cercanías en Galicia dejen al área fuera de cualquier mejora significativa, consolidando —dijo— a Ferrol como “la ciudad más aislada de Galicia en términos ferroviarios”.
“Nos condenaron históricamente a una autopista carísima, que ya estaba pagada y se volvió a concesionar. No tenemos un tren digno ni conexión directa con el resto del eje atlántico, cuando debería existir una línea principal entre Ferrol y A Coruña”, criticó el regidor, subrayando que la falta de un transporte ferroviario adecuado limita tanto la movilidad de los vecinos como el desarrollo económico y logístico del puerto exterior. Iglesias reclamó un frente común de alcaldes de la comarca para exigir al Gobierno central una solución inmediata: “Esto no es un capricho, es una necesidad básica. Otros luchan por recortar minutos en los trayectos, nosotros solo pedimos tener el servicio”.
En paralelo, el alcalde anunció la inminente adjudicación de las obras de rehabilitación integral del monasterio de Santa Catalina de Montefaro, una actuación que calificó de “impresionante” y que supondrá “un antes y un después” en la puesta en valor de este enclave histórico y cultural. El proyecto, enmarcado en el plan director, contempla la renovación de cubiertas, patios, claustro, retablo y pinturas renacentistas, convirtiéndose en la primera intervención integral en el conjunto.
Aunque el monasterio no es de titularidad municipal, el Ayuntamiento de Ares mantiene un convenio de cesión con el Ministerio de Defensa, lo que permite su uso cultural y ciudadano. Iglesias destacó el papel “imprescindible” de la Asociación de Amigos de Santa Catalina en la dinamización del espacio mediante actividades y visitas guiadas.
Respecto a los accesos, el regidor admitió las limitaciones físicas de las carreteras actuales y descartó grandes ampliaciones, pero sí avanzó que el Ayuntamiento trabaja en la ordenación de la circulación y en la mejora de los firmes, en coordinación con Mugardos: “No podemos plantear que los coches lleguen hasta la misma puerta del convento; hay que compatibilizar la conservación del entorno natural y la calidad de vida de los vecinos con el uso cultural y turístico del espacio”.
Con estas dos prioridades —la reivindicación de una conexión ferroviaria digna y la puesta en valor del monasterio de Santa Catalina— Iglesias subrayó que el nuevo curso político en Ares estará marcado por “proyectos millonarios que transformarán el municipio y la comarca”.