El ministro de Industria, José Manuel Soria, avanzó recientemente en el Congreso las líneas generales por las que discurrirán las futuras reformas energéticas que abordará el Ejecutivo y, entre las medidas inminentes, confirmó la liberalización del suministro eléctrico, con el fin de disminuir el coste de la tarifa de último recurso (TUR) para las arcas públicas. El ministerio tiene ahora que determinar el umbral para acogerse a la TUR. El baremo más probable es que descienda hasta los 5 kilovatios, frente a los 10 actuales. Las estimaciones apuntan a que el impacto de la liberalización en, por ejemplo, un hogar acogido actualmente a la TUR que tuviera contratado 5,75 kilovatios de potencia y un consumo anual de 6.500 kilovatios hora seria de aproximadamente un 17%. Pagaría actualmente una factura anual en electricidad de 1.405 euros, que ante el nuevo escenario previsible subirá hasta a 1.685. La Unión de Consumidores de Galicia advierte de las consecuencias