El Jueves 9 de Febrero de 1995, tocaban por primera vez en Argentina, la banda más grande de la historia del Rock&Roll, los Rolling Stones, fue en el marco de la gira mundial Voodoo Lounge, se vendieron 5 shows y si hubieran puesto a la venta un sexto o un séptimo show también los hubiesen vendido.
Argentina vivía una fiebre Rolinga en su mayor expresión, pero antes de hablar de este recital, tenemos que contar como se gestó la llegada de la banda al país, recordemos que en esa época no llegaban grandes bandas a América del Sur y que lo más al sur que alguna vez habían llegado era Brasil.
Pero en Noviembre de 1992 llegaba al país una banda llamada “The X-Pensives Winos” banda que tenía como voz y guitarra principal, a Keith Richards, guitarrista de los Rolling Stones, quien no podía creer la locura que se había generado en el país por su presencia, Keith estaba acostumbrado a dar shows en teatros pero no en un estadio futbol, no podía creer que hubiese gente acampando en las inmediaciones del estadio días antes de su recital.
La experiencia con el público argentino hizo que a la hora de diagramarse la gira Voodoo Lounge, Keith Richards insistiera en que la banda se debía presentar en Argentina.
Los integrantes de la banda, en un principio, no tenían mucha idea si al público argentino realmente les gustaba la música que ellos tocaban, o si se venderían las entradas de un show tan caro, pero la sorpresa fue enorme cuando más de un centenar de fanáticos los estaban esperando en el aeropuerto y que los acompañarian durante todo el recorrido hasta el hotel.
Fueron dos semanas en las que no se hablaba de otra cosa, los Rollings eran la sensación, hasta el mismísimo presidente de la Nación los tuvo en la Quinta de Olivos, todos querían estar en el que sería, el evento del año.
El escenario era monstruoso. Tenía 28 metros de alto y 70 de largo, 200 toneladas de equipos, eran transportados en dos aviones Boeing 747, el modelo de avión más grande de la época, 180 toneladas de aluminio, una estructura con más de 1.000 luces que flotaba sobre el escenario y que simulaba ser una cobra gigante, una pantalla de video de 16 metros de ancho y 8 de alto, un equipo de sonido con una potencia de 1,5 megawatts, o sea 1.500.000 watts, 37 generadores dedicados a la provisión de la energía eléctrica necesaria para el show y hasta trajeron un piso técnico que cubría más de la mitad del campo de juego del estadio River Plate, fueron 5 shows con más de 300.000 espectadores.
Los Rolling Stones volverían a tocar en el país en 1998, en el 2006 y en el año 2016, ¡¡¡¡ pero el recital del año 95 marcó un antes y un después en la relación con el público argentino y la banda más grande de la historia del rock.
Sin mas, escuchamos ahora, el tema que dió nacimiento al ritual del “revoleo” de las remeras, algo que identificaría claramente al público argentino con los Rolling Stones.
Grabado el 12 de Febrero de 1995, I Can't Get No, Satisfaction.