Mostrarse vulnerable no es algo fácil, ya que supone mostrar al otro algo que es emocionalmente incómodo o displacentero, como vergüenza, culpa, rabia, dolor,…La vulnerabilidad es esencial para cultivar la intimidad emocional, útil para resolver conflictos interpersonales y para buscar apoyo en tiempos difíciles y conectar de ❤️ a ❤️.