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Hoy hablamos del conflicto, algo que sucede a menudo cuando trabajamos con personas y que es imposible de eludir. Podemos encontrarnos inmersos en diferentes niveles de un conflicto: en los mejores casos, el acuerdo es posible y las dos partes pueden llegar a una solución satisfactoria para ambas. En los peores casos, no vamos a encontrarla, básicamente porque ya no estamos discutiendo el origen del conflicto, sino porque hemos añadido una carga emocional a él y hemos dejado no sólo de ser objetivos, sino que hemos empezado a mentir, a querer hacer daño y destruir a quien ahora consideramos nuestro “oponente”. Pero, ¿cómo gestionamos el conflicto? Os invito a escuchar el episodio de hoy.
Hoy hablamos de cómo la figura del director de proyecto interactúa con el equipo. Así, dependiendo del grado de motivación y experiencia de los trabajadores, el director de proyecto deberá asumir un rol u otro, y vamos a ver que este debe moverse entre la figura de un experto, un gestor, un líder o un mentor, alguien que acompaña a los demás en su proceso de hacer cumplir una serie de objetivos. Nada fácil. ¿Te interesa escuchar el audio de hoy? Dale al "play".
En episodios anteriores hablamos de cómo dirigir un equipo y de cómo comunicarnos con él. Hoy vamos a hablar de cómo “crear” un equipo: de cómo identificar a los que van a formar parte de un grupo de trabajo y hacer que se impliquen en el proyecto que queremos llevar a cabo. No estamos hablando de seleccionar: ese sería quizás el paso previo, un paso que muchas veces no podremos controlar nosotros y que nos vendrá dado por los propios recursos de los que dispone la empresa. Crear equipo es identificar quién, cómo y hasta qué punto puede influir alguien en el desarrollo de un proyecto: los propios trabajadores, el cliente, proveedores...todos los que estén implicados. Os invito a escuchar este interesante episodio y a dejarme los comentarios oportunos.
Después de haber seleccionado un equipo, no basta con ponerlo a trabajar. Un equipo debe entender lo que hay que hacer y el por qué; debe sentir el apoyo por parte de los directores de proyecto e incluso del mandante del proyecto; deben definirse claramente las funciones de cada componente; debe realizarse un reconocimiento público de esas funciones para que el resto de componentes tenga claro quién es responsable de qué y a quién hay que reportar los resultados conseguidos, entre otras cosas. A partir de aquí trabajaremos la motivación, de manera que cada integrante mantenga su nivel de energía y la actitud necesarias para llevar a buen término el proyecto y las tareas que se le ha encargado. Dirigir un equipo no es fácil y hay que tener conocimientos para ello. Por suerte, existen herramientas como el coaching sistémico, que nos pueden ayudar a llevar a un equipo a su máximo rendimiento.
Ha llegado el momento de poner en marcha el plan y para controlar esa puesta en marcha disponemos de instrumentos de control, como: el análisis de la tendencia de hitos; el listado de tareas a ejecutar; el formulario de cambios; y el registro de riesgos. No vale con dejar por escrito el "documento plan": hay que ponerlo en práctica, controlarlo, corregirlo, y analizarlo, para aprender de los errores y saber, si ha funcionado, por qué ha funcionado.
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