A raíz del calentamiento global, diversas especies se han desplazado de sus hábitats naturales. Por ejemplo, los osos polares que, al perder los glaciares en el norte, han tenido que desplazarse hacia otras latitudes.
Con esto, un nuevo híbrido entre ellos y los osos grizzly se detectó recientemente. De acuerdo con Larisa DeSantis, paleontóloga y profesora asociada de ciencias biológicas en Vanderbilt, de la Universidad de Tennessee, los “grolars” —nombre coloquial con el que se le hace referencia a la nueva especie—, llegaron para quedarse.