Entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981, unidades del Batallón Atlacatl torturaron y ejecutaron “deliberada y sistemáticamente” a casi mil personas, la mayoría niñas y niños, mujeres y campesinos, del cantón El Mozote y otros sitios aledaños, según datos contenidos en el informe de la Comisión de la Verdad de 1993.
A 39 años de esta masacre, las víctimas siguen enfrentando los bloqueos de archivos militares relacionados a la masacre de El Mozote y lugares aledaños por parte del presidente de la República, Nayib Bukele, y de la Fuerza Armada. El juez de Instrucción de San Francisco Gotera, Jorge Guzmán Urquilla, certificó a la Fiscalía General de la República para que investigue si el presidente Nayib Bukele y el ministro de Defensa, René Merino Monroy, cometieron delitos al bloquear las inspecciones de archivos militares relacionados a la masacre de El Mozote y lugares aledaños.
También el Instituto de Derechos Humanos de la UCA, IDHUCA, y otras organizaciones de la sociedad civil presentaron a la Fiscalía General de la República avisos por la supuesta “desaparición” de los archivos militares documentos sobre el conflicto armado, relativos a la masacre de “El Mozote y por el bloqueo a las inspecciones del Juez de San Francisco Gotera. Sin embargo, la Fiscalía aún no se ha pronunciado al respecto.
El juez también certificó su resolución a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia por los procesos de seguimiento que ambos tribunales realizan en cumplimiento de sus sentencias. A la fecha, estas instituciones tampoco se han pronunciado.
Además, recientemente el Director de Medicina Legal de la Corte Suprema de Justicia, Pedro Martínez informó que este año no entregarán los restos exhumados en 2016, bajo el argumento que Medicina Legal “no tiene capacidad para analizar restos de larga data en nuestro país”, según Tutela Legal “Dra. María Julia Hernández”.
El 25 de octubre de 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos reconoció la responsabilidad del Estado de El Salvador en los hechos denunciados y las violaciones a derechos humanos perpetradas por la Fuerza Armada salvadoreña en El Mozote. Para 2020, el caso sigue en la fase de ejecución de la sentencia.
José Cruz Vigil, vicepresidente de la Asociación de Víctimas de El Mozote, afirma que la lucha durante estos 39 años ha sido difícil y lo más lamentable es que las víctimas están muriendo sin haber encontrado justicia.