Entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981, al norte del Departamento de Morazán, en el marco de un operativo del ejército de El Salvador, se llevaron a cabo una serie de masacres sucesivas, que resultaron en el asesinato de alrededor de mil personas, casi la mitad fueron niñas y niños.
A 39 años de la masacre, el Director de Medicina Legal de la Corte Suprema de Justicia, Pedro Martínez informó vía telefónica a los abogados representantes de las víctimas, que este año no entregarán los restos exhumados en 2016. El forense afirmó que "no los han analizado después de 4 años". Esta acción se suma al bloqueo de archivos militares relacionados a la masacre de El Mozote y lugares aledaños por parte del presidente de la República, Nayib Bukele y de la Fuerza Armada.
José Cruz Vigil, vicepresidente de la Asociación de Víctimas de El Mozote, dijo que este tipo de acciones solo apoyan la impunidad.