La Asociación salvadoreña de ayuda humanitaria (PRO-VIDA), Asociación fundación para la cooperación y el desarrollo de El Salvador (CORDES), Asociación de comunidades para el desarrollo de Chalatenango (CCR) y la Asociación para el desarrollo de El Salvador (CRIPDES) junto a alcaldes de Chalatenango manifestaron su preocupación ante el reforzamiento militar en los puntos fronterizos con Honduras.
Según las organizaciones, desde el 12 de marzo se militarizó la zona fronteriza, bajo la justificación de la crisis sanitaria por la pandemia COVID-19, lo que ha afectado a cuatro municipios del departamento de Chalatenango: Arcatao, San Fernando, Nueva Trinidad y San Ignacio.
Aseguran que a raíz de la militarización muchas personas perdieron citas médicas y seguimiento a tratamiento de enfermedades crónicas y se ha reportado un fallecido por la falta de atención en salud.
El Alcalde de Nueva trinidad, Teófilo Córdova señaló que no rechazan la seguridad, sino la violación de derechos a los habitantes de circular y tener atención en salud.
AUDIO MILITARIZACION 25-10-20
En los cuatro municipios de Chalatenango se han reportado instalación de puestos militares en centros educativos, detención y maltrato del ejército y policía a pobladores de la zona, especialmente a mujeres y jóvenes; decomiso de mercadería, e Irrespeto al derecho a la libre expresión y movilización, expresaron las organizaciones en un comunicado.
Piden al gobierno el retiro inmediato de los cuerpos militares y la implementación de un plan seguridad sanitaria en coordinación con las autoridades civiles de la zona y el cese a la campaña de desprestigio dirigida desde la presidencia a los alcaldes de la zona.
Responsabilizan al Presidente Nayib Bukele y al Ministro de Defensa Rene Merino Monroy por las violaciones de derechos humanos en la zona y por el daño psicológico, físico y moral que causen a la población.