Por otro lado, la Ley General de Recursos Hídricos debería revisarse, plantea el rector de la UCA, dado que no se les da importancia a las juntas de agua que se encargan de abastecer de ese recurso natural a las comunidades, sobre todo de las zonas rurales.
Otro aspecto que se debe mejorar es la calidad del líquido, ya que la población se ha quejado que el agua huele mal o es turbia. Debido a ello deciden no usarla y comprar el agua a otros proveedores.
El sacerdote jesuita recordó que la más reciente encuesta de la UCA señala que el 44% de la población compra el agua para beber y cocinar. Los que no tienen mucho recurso económico se ven en la obligación de consumir el agua del chorro, señala el rector.
Las inundaciones a consecuencia de la lluvia también preocupa a la población. En pocas horas de lluvia resalta la vulnerabilidad que existe en el territorio. En este sentido es necesaria la concientización ciudadana , además de la labor de las instituciones del Estado, señala el sacerdote Andreu Oliva.