El incendio ocurrido el 27 de marzo pasado, en un centro de detención migratorio de Ciudad Juárez, en México, provocó la muerte de 40 personas, entre ellas se contabilizan salvadoreños.
Por el caso se dictaron órdenes de arresto contra seis personas, quienes enfrentan cargos por homicidio y lesiones. La fiscalía federal también está investigando a otros posibles involucrados en la tragedia.
Además se ha conocido que la Cancillería de El Salvador en México, a través de su viceministra de Diáspora y Movilidad Humana, Cindy Portal, solicitó la destitución y procesamiento del responsable del Instituto Nacional de Migración.
Para la defensora de derechos humanos, Celia Medrano este caso es indignante, ya que México no garantizó los derechos de estas personas que transitaban por su territorio, sin embargo también culpa a El Salvador de no crear condiciones favorables para evitar la migración irregular.
Según Medrano, la tragedia está siendo usada para conveniencia política tanto por México como El Salvador.