La ley que se aprobó en el país ha legalizado la venta de agua en lugar de buscar mecanismos para la mejor distribución y para la protección de aquellos bienes ambientales que permiten que se cuide el agua, dijo López.
Pese a las imperfecciones de esta normativa, es bueno tener una ley de este tipo, sin embargo, debido a que la voluntad política está ausente el problema de la crisis de agua sigue agudizándose, dijo Amalia López, de la Alianza Nacional Contra la Privatización del Agua.
Por otro lado, señala López, la junta directiva de la Autoridad Autónoma del Agua, ASA, no ha sido completada y ya se toman decisiones trascendentes que pueden afectar a las comunidades de por vida.