En los últimos días, en el país, se han girado órdenes de captura contra representantes de sindicatos y líderes comunitarios. Para el rector de la UCA, el sacerdote jesuita Andreu Oliva, estas capturas demuestran que al Gobierno le molestan las denuncias. Para evitar que los ciudadanos sigan reclamando derechos, el Gobierno recurre a la criminalización, señala Oliva.
En el caso de Santa Marta, comunidad ubicada en el departamento de Cabañas, que luego de la guerra civil, mediante la organización, ha obtenido logros significativos en materia de defensa medio ambiental y desarrollo habitacional, la captura de cinco líderes puede indicar que el Gobierno no quiere bloqueos ante la posible reanudación de la actividad minera, señaló el rector de la UCA.
La Fiscalía los acusa de haber cometido crímenes durante el conflicto armado. Sin embargo, la misma Fiscalía no ha judicializado casos de crímenes de lesa humanidad cometidos en esa misma comunidad, que se han documentado y denunciado. Con ello, se pone en duda la búsqueda de la justicia, opinó Oliva.