Los principales agresores contra la prensa han sido los funcionarios de Gobierno (24 casos), desconocidos (20), PNC y FAES (19), usuarios en redes sociales (12) e instituciones públicas (11).
También la APES cuestionó el papel de las fuerzas de Seguridad Pública, que han restringido la labor periodística reteniendo arbitrariamente a periodistas y obligándolos a borrar tomas fotográficas.
También se crearon reformas al Código Procesal Penal y a la Ley de Proscripción de Maras y Pandillas, reformas a la Ley de Telecomunicaciones y reformas a la Ley de Acceso a la Información Pública, que abren la posibilidad de cometer arbitrariedades contra periodistas y que criminalizan la labor de la prensa.
Angélica Cárcamo, presidenta de la APES, dijo que el panorama para la prensa en el 2023 es oscuro.