Sin embargo, los reclamos de la población parecen importarle poco al presidente, al ministro de Salud y a la directora del Instituto Salvadoreño del Seguro Social. Ante los reclamos, en lugar de soluciones, esconden la información real y ofrecen más promesas.
Una muestra de eso es el discurso repetitivo de la construcción del nuevo Hospital Rosales. El presidente Bukele lleva más de tres años hablando de la construcción del hospital simbólico de El Salvador.
El actual gobierno recibió un préstamo aprobado de $170 millones procedente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). De ese monto, $80 millones se destinarían para construir el Hospital Rosales.
En 2021, el ministro de Salud, Francisco Alabi, confirmó que se había hecho una reorientación de una parte de ese fondo para atender otras necesidades, entre ellas el covid-19.
Pero 2 años antes, en 2019, Bukele criticó las condiciones del hospital, las calificó de “condiciones paupérrimas”. Se justificó al decir que era el hospital que le habían heredado y prometió que esa condición cambiaría. Pero a más de la mitad de su gestión presidencial, las condiciones son las mismas.