Es alarmante que, hasta diciembre de 2022, seis de cada diez agresiones provienen del Estado, instituciones y personas que representan al Gobierno, incluyendo funcionarios públicos como diputados, e incluso el propio Presidente de la República.
Asimismo, la APES reveló 17 casos de periodistas que tuvieron que ser movilizados del país, entre ellos cinco de carácter permanente por no encontrar las condiciones para ejercer su labor periodística.
Gabriel Labrador, relator de libertad de expresión de la Apes, explicó que uno de los patrones es que los policías y soldados retienen de manera arbitraria a fotógrafos y reporteros y los amenazan para que borren material sino serán procesados por el régimen de excepción.
Paula Saucedo de Artículo 19 y Jonathán Bock de la Fundación para la Libertad de Prensa condenaron las amenazas que recibe el gremio en El Salvador y los retrocesos a la libertad de prensa.